Lo primero que me llama la atención es que se publiquen 8 números y no 6 (o en todo caso 12). En Estados Unidos este material ha sido recopilado en 2 tomos: uno incluye los episodios #1-6 y el otro los episodios #7-12 + el especial #600. Ojo que si publican 8 números pueden estar dejando la segunda historia inconclusa. Repito, lo más lógico sería que se publiquen los 6 primeros números solamente o en todo caso, los 12 primeros números. ¿Por qué han elegido publicar 8 números? Sus razones tendrán. Pero este no es el tema del post, el tema del post es compartir con ustedes algunas de las razones por las cuales no pienso comprar esta serie de ninguna manera.
El poderoso Thor: según la mitología escandinava es el dios nórdico del rayo. Hijo de Odín y hermano de Loki. Este personaje anda todo el día embutido en un armadura medieval, tiene una ridícula capa roja y un martillo mágico. ¿Saben cómo vuela? Lanza su martillo con fuerza descomunal y luego se agarra del martillo para que éste lo transporte por los aires. Habla con muletillas medievales todo el tiempo: si se le apetece tomar una gaseosa lo más probable es que lance una cháchara del tipo: ''Por los dioses del Olimpo, tengo ganas de tomar una gaseosa, ha dicho Thor, inclínense herejes''. Así es, suele hablar de sí mismo en tercera persona. Si alguien lo toca, no dirá ¿quién me está tocando? sino: ''¿Quién osa tocar al poderoso Thor, dios del rayo y poseedor del sagrado Martillo de Mjolnir?
Portada de Journey into Mistery #83, primera aparición de Thor.
Una de las portadas realizadas por Walt Simonson a mediados de los 80's.
Este personaje fue creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby, para la serie Journey into Mistery y luego formó parte de los Avengers originales. Un personaje de estas características -en mi opinión- funcionaba dentro del clima psicodélico y extravagante de los 60's que tan bien supieron desarrollar Lee y Kirby con su revolución creativa de la Silver Age. Fuera de ese contexto el personaje pierde su esencia, además de toda credibilidad. El único autor -aparte de sus creadores- que logró desarrollar positivamente al personaje en un contexto adecuado fue Walt Simonson, quien escribió y dibujó magníficamente la serie de Thor durante la primera mitad de los 80's. Si Perú.21 hubiera decidido publicar alguna de estas dos etapas (la de Lee y Kirby o la de Simonson) entonces seguramente sí me hubiera interesado adquirir estos cómics. Pero no tengo ningún interés en leer una versión actualizada (y por tanto 100% inverosímil y fuera de contexto) de un personaje como Thor. Mucho menos si es una versión escrita por J.M. Straczynski -un guionista del montón- y dibujada por Oliver Coipel -uno de los tantos clones de Jim Lee, un artista sin originalidad-. No gracias, paso...
Como pueden darse cuenta, hasta aquí la cosa es más una cuestión de gustos. No me llaman la atención los cómics de Thor (salvo se trate de alguna de las etapas antes mencionadas). El segundo punto por el cual no pienso comprar esta serie tiene que ver con algo más personal. Simplemente estoy en un punto de saturación en lo que respecta a cómics de superhéroes. Hace ya buen tiempo que había dejado de consumir cómics de este género, pero con esto del proyecto de Cómics.21 volví a comprarlos regularmente. Ya son casi dos años de estar comprando cómics de superhéroes (entre otra clase de cómics claro está) casi todas las semanas y como dije, estoy desarrollando una sensación de hastío con los cómics de este tipo. Los clichés propios del género me tienen al borde de la naúsea: super-héroes, super-villanos, poderes, disfraces, nombres de batalla, identidades secretas, mallas, máscaras, explosiones, rayos, muertes y resurreciones, continuidades sin sentido ni lógica, y un larguísimo etc. ¡Basta! Basta con la repetición incesante de los mismos conceptos, las mismas ideas, las mismas tramas y los mismos desenlaces. A parar un poco la mano con un género que ha sido demasiado manoseado y reciclado a lo largo de las décadas.
Por lo pronto, pienso seguir coleccionando Invincible Iron Man de Fraction y Larroca, una serie que sin llegar a ser genial, por lo menos entretiene y está muy bien hecha. Ojalá no la corten en el número #7 y continúen publicándola indefinidamente. Me parece una dosis suficiente en lo que se refiere a cómics de superhéroes. Posiblemente también compre algún otro título en el futuro, si se animan a publicar Wolverine: Old Man Logan, los Fantastic Four de Millar y Hitch, o algo así por el estilo. O si es que alguna vez deciden darle un chance a material clásico de la Marvel, cómics realizados en los 60's por gente como Lee, Kirby, Ditko, Romita o John Buscema y en los 80's por gente como Frank Miller o John Byrne. Si no, pues continuaré con mi proceso de desintoxicación superheroica.
Las buenas épocas de Thor, cuando estaba a cargo de sus creadores.









