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viernes, 25 de mayo de 2012

Analizando el retrógrada y homofóbico artículo escrito por Fernando Franco (Grupo Kingdom) en el blog de cómics de Perú.21.

Según Fernando Franco, una escena como esta (Young Avengers Childrens Crusade #9, Marzo 2012) forma parte de las NUEVAS IDEAS DEGENERATIVAS del cómic actual.
Gran alboroto está causando en las redes sociales el artículo El fin de la inocencia, escrito por Fernando Franco (más conocido como ''el chato Frufrú'', líder de esa secta friki llamada Grupo Kingdom) y publicado hoy día en el blog Cómics.21. Este personajillo se expresa tal cual lo haría un homofóbico fundamentalista del Opus Dei o un retrógrada defensor del nefasto -y felizmente obsoleto- Comics Code Authority. Por último, demuestra ser una persona que se quedó atrapada en su niñez, un ''chiquiviejo'' que nunca maduró ni se desarrolló como adulto. Analicemos algunas de las lamentables frases que se despacha Frufrú en su clerical artículo (letras rojas):

''Todos sabemos que el comic es un producto comercial, pero también generacional; tiene que reinventarse para poder mantener vigencia y ampliar sus horizontes a los nuevos lectores. Nacido como medio de distracción a los niños, el popular "chiste" ha pasado por constantes cambios, adaptándose a cada moda cultural, a categorías para lectores jóvenes y adultos, y actualmente, a horizontes que tiran por tierra muchos valores morales''.

Para comenzar aquí queda clara la concepción de Franco del cómic como producto comercial. Con este criterio se cerraría la posibilidad de aceptar la existencia de un cómic de autor, que no se rige por estándares comerciales sino por el simple impulso creativo y expresivo de un autor. ¿Les parece que obras como Maus, Persépolis, Barrio, Black Hole, Palestina o Blankets son ''productos comerciales que tienen que reiventarse para mantener vigencia''? Bueno, obviamente aquí queda claro que para Fernando Franco, hablar de cómics significa siempre hablar de cómics de Marvel/DC. Así que pongámonos en su sintonía para seguir analizando su beatífico discurso.

Antes vale la pena también aclarar que Fernando Franco comete un grave error al aseverar que el cómic nació como medio de distracción para los niños. Las primeras tiras cómicas o comistrips como Yellow Kid (1895) o incluso antes, las proto-historietas del suizo Rodolphe Töpffer (primera mitad del siglo XIX) se dedicaban a hacer sátira política y a reflejar la coyuntura social. Estamos pues ante el testimonio de una persona que ni siquiera conoce los origenes del medio que dice amar.

''Personalmente, como lector y coleccionista de cómic desde hace más de 30 años, noto que los cómics actuales están pasando por un momento muy crítico, decepcionante en mayor medida. Desde mediados de los años 80s las editoras más populares están lanzando con mayor regularidad cómics con extrema violencia, sexo explícito (incluido entre personajes del mismo género), lenguaje inapropiado y otros actos ofensivos contra la moral''.

Fernando Franco es libre de tener sus opiniones y puntos de vista, pero sorprende que un supuesto amante del género superheroico reniegue del curso que tomó dicha industria a partir de los años 80’s, cuando precisamente -con títulos como Daredevil, Swamp Thing, Animal Man, Sandman, Doom Patrol, Arkham Asylum, Watchmen o V for Vendetta- algunos autores demostraron que este género no estaba necesariamente limitado por parámetros infantiloides y simplistas, y crearon obras que trascendieron más allá del mundo ''friki''. Y sorprende también que diga que los cómics actuales -en los que gente como Mark Millar, Brian K. Vaughan, Robert Kirkman, Scott Snyder o Jeff Lemire, se están poniendo la industria a la espalda, tratando de ofrecer algo innovador o al menos creativo- están pasando por un ''momento crítico''.

Ahora, que en un cómic aparezcan escenas violentas o de sexo o que se utilice un lenguaje explícito, es parte de las opciones creativas de los autores. No sé, menciónenme un libro de Vargas Llosa o una película de Polanski en la que no haya alguno de estos elementos. Al parecer, Fernando Franco añora esa etapa en la que los cómics se encontraban controlados por el Comics Code Authority, institución macartista que censuró durante varias décadas a los cómics que se aventuraran a salirse del molde de la ''limpieza y la inocencia'' que exigían e imponían a este medio de expresión. Lo más escandaloso está por venir, cuando veamos a qué se refiere Frufrú cuando habla de ''otros actos ofensivos contra la moral''.

''Para este nuevo siglo, no solo en los cómics de superhéroes ocurrían cosas raras. En los cómics de Archie, debutaría Kevin Keller, el primer personaje gay de Riverdalle. Luego vino la rebelde Katty Kane (Batwoman) en DC, a quien convirtieron de una inadvertida heroína en una representante del lesbianismo''.

Esta expresión homofóbica sí me parece grave y ofensiva. Prácticamente Fernando Franco está calificando a los homosexuales como ''una cosa rara''. ¿Cómo puede ser que en pleno 2012 uno de los principales periódicos peruanos permita una frase de esta naturaleza en su página web? ¿Perú.21 respalda la posición fundamentalista y sexista de Fernando Franco? ¿Es esa la posición oficial del periódico acerca de la comunidad LGTB?

Uno de mis mejores amigos es gay y una de mis mejores amigas es lesbiana. Los respeto y quiero como amigos y la manera en que cada quien disfruta de su sexualidad pertenece a la esfera de la libertad individual, garantizada además por los derechos humanos universales. Entonces pues tomo como una ofensa que este monaguillo frustrado de Franco se anime a calificar tan despectivamente a mis amigos homosexuales. Aquí el único que está demostrando ser raro es él. Si no lean lo siguiente, al referirse a lo que DC viene ofreciendo a los jóvenes en la actualidad:

Otra de las viñetas ''nocivas'' que escandalizan a Fernando Franco. ¿Cómo es posible que una mujer seduzca a un hombre? Eso atenta contra la moral, sugiere.
''Veamos por ejemplo el título de la recientemente cancelada HAWK AND DOVE, aparte de un pobre argumento y dibujo lamentable por el criticado artista Rob Liefeld, en lo que parece será la tónica de este "nuevo universo", nos muestra escenas dignas de las malcriadas del Trome. CATWOMAN es otro título en el cual se puede ver claramente una escena íntima entre Batman y la bella Selina, siendo ella la que seduce al caballero de la oscuridad (…) En DETECTIVE COMICS, Bruce Wayne no pierde tiempo con su novia de turno, en una escena que dificlmente se podía apreciar en un cómic regular del murciélago.''

Aquí al parecer quien escribe ya no es un célibe chupacirios del Opus Dei, sino un niño que se negó a crecer y atrofió su desarrollo personal y sexual, tanto así que se escandaliza ante escenas de intimidad en la cama o incluso de simples besos. Él cree que los cómics deben ser una burbuja alejada de la realidad, en la que las mujeres u hombres no se seduzcan uno al otro, en la cual esté prohibido mostrar a dos personas dándose un beso o prodigándose caricias o simplemente aparecer juntos desnudos en una cama. ¿Cómo es posible que muestren eso en un cómic? ¿Cómo pueden ofrecer algo tan pecaminoso a los jóvenes? parece preguntarse compungido y sufriente el niño Frufrú. A continuación, ataca la decisión de DC de calificar toda su línea principal para un público adolescente:
   
''Ante estos y otros casos más, la DC recibió fuertes críticas por el uso "extremadamente sexual" de los personajes femeninos dentro de este nuevo universo. ¿Estamos tapándonos los ojos y es ello en definitiva lo que consume esta generación? (…) lo cierto es que ya desde los años 80, los cómics estaban dirigidos para varios sectores y por ello su categorización ("PG" para el público en general, "M" para lectores maduros, etc). Pero llevar toda la cartelera de títulos a una categoría "Teens" no nos parece lo ideal, sobre todo si estos personajes son íconos multigeneracionales y reconocidos mundialmente''.

Frufrú acá demuestra una ignorancia supina en varios temas. Primero, achacar que la libertad sexual, o que se toquen temas sexuales abiertamente en la vida cotidiana o en obras artísticas es algo propio de nuestra generación (y que además, según él, esto ''la consume''). Que el sexo ya no sea tabú y que incluso la educación sexual sea parte de la currícula escolar de casi todos los colegios de occidente, es un logro social y progresivo que debemos agradecer a la generación de jóvenes de los años 60, quienes sobre todo en países como Estados Unidos o Francia, comenzaron a enfrentarse al peligroso oscurantismo y veto que se cernía sobre estos temas. Además me pregunto, si Fernando Franco llevara a un hijo suyo al Museo de la Nación, ¿Le taparía los ojos con una venda al entrar a la sección de huacos eróticos de la cultura Mochica?, o si este le preguntara alguna vez sobre sexo ¿Le contaría la historia de la semillita que deja la abeja en la barriga de la mamá y le diría que espere a tener 40 años para perder su virginidad?

El otro punto en el que Franco demuestra su ignorancia es en creer que toda la cartera de títulos de DC está dirigida a un público adolescente (''T''). DC cuenta con toda una línea de cómics calificados ''All Ages'' además de títulos orientados específicamente hacia el público infantil (algunos de los cuales a mí me encantan, como Tiny Titans). Esta línea se llama ''DC Kids''. Así que si a Franco tanto le preocupa encontrar en una viñeta a una pareja acariciándose o a alguien soltando una lisura, pues que se dedique a leer estos cómics y se acabó el problema. Aunque sospecho que un friki de temer como él se soltaría algo del tipo: ''Pero yo me refiero a los cómics que se desarrollan dentro de la continuidad oficial del universo DC''.

Nuevamente sale a lucir el retrógrada, el ingenuo y el desadaptado social en el siguiente comentario de Franco, en el que se refiere a la reciente boda de dos personajes del universo X-Men:

''Sabemos que es un tema muy sensible... pero va la pregunta: si queremos inculcar valores a las generaciones actuales y venideras, nuestros propios hijos... ¿Es un digno ejemplo? ¿Se puede decir que es una "evolución natural" del noveno arte? ¿Su lectura y aplausos nos vuelven personas "del primer mundo"? ¿Pasamos a un "libertinaje" artístico? ¿Estaremos con estos cómics quizá más "preparados" para ver algo parecido en la vida real? (…) Nadie puede negar que las 2 máximas empresas del cómic buscan nuevos mercados y los creativos son cada vez más escasos, pero ¿no se siente un bombardeo atípico de estas "nuevas ideas degenerativas" en la mayoría de los cómics?''.

Primero, los cómics no son manuales de catequesis destinados a inculcarle valores a nadie, sino un medio narrativo en el cual se pueden narrar historias de cualquier tipo. Pero siguiendo la lógica de Franco ¿No se supone que uno de los principales valores que deberíamos inculcar a nuestros hijos es precisamente la tolerancia, el respeto al prójimo y a la libertad sexual de cada quién, aprender a convivir con gente que puede tener un credo, color de piel, nacionalidad u opción sexual diferente a la nuestra? ¿O lo que propone Franco es que el valor que debemos inculcar a nuestros hijos es el sexismo y la homofobia? ¿Quizá ocultarles el mundo real y hacerlos vivir en una burbuja de ositos de peluche y apolillados cómics edición Novaro de los Superamigos? ¿A qué se refiere este tipo cuando habla de ''nuevas ideas DEGENERATIVAS''? ¿Acaso el cariño que se prodigan dos personas entre sí o la homosexualidad son algo negativo y degenerativo?

En fin, creo que no hay nada más que decir sobre el asunto. Ya la gente sabe qué clase de personas conforman el Grupo Kingdom: unos ñoños de cuidado, prejuiciosos y retrógradas, unos chiquiviejos que no se desarrollaron cabalmente como adultos, que se espantan con las malcriadas del Trome, unos coleccionistas compulsivos de ''chistes'' que añoran las las épocas en las que estaba prohibido que en los cómics aparezcan dos personajes besándose, un villano asesinando a alguien o una mujer enseñando algo más arriba de la rodilla.

Esta es la gente que Perú.21 ha elegido para asesorarlos en su proyecto de publicación de cómics en nuestro país. Ya sabemos por qué Watchmen, Kick Ass o V for Vendetta nunca fueron publicados por Perú.21. No fue por una cuestión de licencias, sino simplemente porque Fernando Franco y sus ayayeros consideraron que dichos cómics no eran aptos para niños y que con sus ''nuevas ideas degenerativas'' atentarían contra la moral e integridad de la juventud peruana.

Creo que ya es hora de que la gente de Perú.21 les meta a estos señores del Grupo Kingdom una buena patada en el trasero y los expulsen tanto de su proyecto de publicación de cómics como de su página web. Los están perjudicando en todo sentido.

Anexo: La reacción de la gente no se hizo esperar.

Los dejo a continuación con algunos comentarios aparecidos en el propio blog de Cómics.21, que me parece ofrecen una opinión bastante informada y a tener en cuenta:

Ancavilu: ¿"Representante del lesbianismo"? ¿Usted fue al centro de restauración de homosexuales para expresarse en esos términos? El cómic como cualquier otra expresión debe reflejar la realidad, la realidad es que en este mundo hay gays, heterosexuales, lesbianas, transexuales, bisexuales... y no es un mal ejemplo para nadie reconocer la diversidad de los otros.

Jose Luis: (…) Una opinión muy a la ligera de una generación de comics que viene dando historias maduras y que muestran realmente que un héroe no es solo un disfraz, sino una persona.

Cristian: Como diría el Padre Maritín ''¡HORROOOOOOOORRR!'', ¡Mandemos los cómics a la hoguera!

Hevit: Qué pena que escriban artículos como este. No solo tienen ideas bastante homofóbicas, sino que tratan de ocultarlas detrás de la idea de la inocencia y los valores.

Jesús Cossío: El autor de este artículo comete una serie de afirmaciones cuestionables y algo santurronas a lo largo de toda la nota, pero este párrafo me ha dejado pasmado: "Los cómics EC quedaron como una anécdota en la historia del cómic." ¿Los Cómics EC, cuya influencia ha sido reconocida por cientos de autores de cómic de todo género (desde Crumb hasta Mignola), que siguen recopilándose y reeditándose casi 50 años después de su primer tiraje, que son homenajeados y mencionados en decenas de especiales para televisión y documentales sobre cómic, resultan ser una "anécdota"?

Paul Vegansocialista: "...y otros actos ofensivos contra la moral" WTF? Te horrorizas por las relaciones afectivo sexuales entre 2 personas del mismo sexo ¿Qué pasó? ¿Te asustó Cipriani con que el apocalipsis va a venir por culpa de los "despiadados" gays que osan darse amor o placer "indebidamente"?

Robinson: Me espanta que alguien que hable de comics diga las barbaridades que dices, al igual que me espantaría que alguien que hablara de cine o de literatura sostenga lo mismo que tú. El cómic como todo arte no tiene tema tabú, su calidad no depende de que ignore la violencia o temáticas sexuales sino cómo las aborda. Tu texto destila mucha homofobia y lo que es peor, asocias homofobia con mala calidad artística. ¿Alguien en su sano juicio dirá que "La muerte en Venecia" es una mala novela solo porque el personaje principal, un hombre maduro, desea a un adolescente? ¿Un crítico de cine serio afirmaría que "Happy together" es una pésima película porque aborda de manera directa la temática homosexual? A buena hora que la inocencia en el comic esté desapareciendo. Ningún arte puede confinarse a los estrechos parámetros de gente conservadora (…) ¿Inmoral la homosexualidad? ¿Por qué? ¿Porque los abuelos de mis abuelos lo sostenían como también decían que las mujeres eran seres inferiores y que debían vivir sometidas a sus maridos? ¿Porque la religión lo dice? ¿Esta es una página donde se habla de cómic o donde se promueve "valores" católicos o del Opus Dei? Prefiero mil veces que mi hijo me pregunte por qué hay hombres que se besan (lo cual le explicaré sin problemas) a que le condenemos a una especie de ostracismo social, por una moral pacata, absurda e irracional.

Giogio Stojnik Chávez: Me impresiona muchísimo (de una forma extremadamente negativa) que alguien que se diga fanático de los comics sea capaz de una visión tan estrecha del mundo en la que se critica, como si fuese un mal ejemplo, la incorporación de la sensualidad o temas como la homosexualidad en los comics modernos (…) Atacar la sensualidad u homosexualidad es cerrar los ojos a los últimos 40 y más años de historia de la sociedad, es como tratar de regresar a los tiempos de la edad media en donde los momificados y apolillados preceptos de la iglesia católica (principal detractor de la idea de que el pensamiento humano puede y debe evolucionar) gobernaban el mundo y nadie podía alejarse de ellos so pena de excomunión y absoluto rechazo por parte de toda la sociedad. Ya no estamos ante un mundo que se pueda dar el lujo de separar rojo de azul, alto de bajo, zurdo de diestro. Ya iniciada la segunda década del siglo XXI es hora de que nos demos cuenta que TODOS somos iguales y TODOS tenemos exactamente los mismos derechos, uno de los cuales es no ser vistos como un mal ejemplo o no ser discriminados por nuestras preferencias, sean estas las que sean.