La DC adquirió al personaje The Question en el año 1983, junto a otros personajes de la editorial Charlton. Sin embargo, este personaje tuvo que esperar hasta el año 1987 para tener su serie propia en su nuevo sello. Dennis O'Neil en los guiones y Denys Cowan en los dibujos realizarían una de las series más importantes de la DC en aquella gloriosa década del 80, definitivamente el mejor periodo que ha tenido esta importante editora mainstream en cuanto a producción cualitativa (y que al parecer nunca se volverá a repetir). La colección de The Question se extendió por 36 números, mas algunos anuales y especiales. Casi todo ese material llegó al Perú a comienzos de los 90's en edición española de editorial Zinco (al menos yo conseguí 34 números, los otros dos creo que nunca llegaron a nuestro país). The Question era una serie negra, policiaca, influenciada por los cómics pulp de los años 30. O'Neil la impregnó -además de todos los elementos de una serie detectivesca y violenta- de una fuerte carga filosófica y metafísica. El personaje principal es Vic Sage, un periodista con amplios conocimientos de artes marciales y un extenso pasado como trotamundos, quien en sus ratos libres se transforma en el vigilante urbano The Question (su ''disfraz'' consiste simplemente en una gabardina, un sombrero y una máscara que oculta las facciones de su rostro), y lucha contra el crimen y la corrupción generalizada de Hub City (una ciudad que hace ver a Gotham City como un lugar apacible, y que me parece sirvió tambien de inspiración a Frank Miller para su Basin City). Este personaje se desenvolvía en un universo propio que no parecía estar integrado a las luces multicolor y disfraces rimbombantes tan comunes en el Universo DC. A lo mucho, sabíamos que era un personaje de la DC por las ocasionales y muy breves apariciones de otras figuras como Batman o Green Arrow (ambos vigilantes urbanos sin superpoderes y hasta cierto punto de naturaleza ''realista''). Incluso hay un episodio muy interesante en el que Vic Sage lee un número de Watchmen mientras viaja en el metro.

Como mencioné líneas arriba, la serie original terminó en el número #36, en Marzo de 1990. Por eso me sorprendió ver en la lista de lanzamientos de DC para Enero del 2010, el cómic de The Question #37. El motivo de la publicación de este cómic es absurdo a más no poder: se trata de un cross-over con Blackest Night (si, el macroevento DC del año, un pleito intergaláctico ridículo entre lanterns de todos los colores). Por favor: ¿Vic sage metido en pleito de extraterrestres? encima -por lo que se lee en el texto que acompaña a la imagen del cómic en cuestión- se habla de un anillo negro que ha revivido el cadáver de Vic Sage y que lo ha poseído y convertido en un asesino demente que quiere eliminar a su ex-protegida Renee Montoya. ¡Ah no!, ¿qué es eso señores?. The Question era habitual testigo de la pobreza, la enfermedad, la degeneración moral y demás miserias humanas; siempre se enfrentaba a criminales callejeros, asesinos, violadores, policías corruptos, autoridades enviciadas y ocasionalmente a algún perverso científico con ganas de convertirse en Dios; pero esto de involucrarlo en pleitos galácticos ya me parece un insulto, una falta de respeto a la magnífica serie que se realizó entre el 87 y el 90 y que alcanzó status ''de culto'' a nivel mundial. Pero en fin, la DC puede hacer con sus personajes lo que le plazca (es más, no debería estar sorprendido pues según me he enterado a éste personaje ya lo estuvieron mezclando en maromas cósmicos desde aquel bodrio de Infinite Crisis y la subsiguiente 52).

En fin, llama la atención la manera recursera en que la DC pretende hacer más atractivos sus macro-eventos y los artilugios cada vez más ridiculos que utilizan para intentar vender más cómics y hacer más llamativas sus historias (parece que las historias de por sí ya no convencen a nadie, al menos a nadie medianamente pensante y leído). Al igual que con The Question, están anunciando varios cómics que vendrían a ser la continuación directa de series que terminaron hace años o incluso décadas (The Fhantom Stranger #42, Starman #81, Catwoman #83 etc.) Todo como parte de Blackest Night (como si no fuera suficiente la serie principal y los casi 50 cross-overs mensuales que ya tiene este macroevento, en todos los cuales -para colmo- se cuenta una y otra vez la misma cosa).
Bueno, ya es asunto de cada coleccionista el consumir o no esta clase de cómics. Por mi parte, después de revisar los anuncios de la DC para Enero del 2010, me convenzo cada vez más que empresas como la DC o la Marvel producen mensualmente sólo un 3% o 5% de material de calidad, el resto son revistas de desecho, ni para envolver pescado la verdad (parece que es cierto eso que dicen de que sólo sacan cómics para no perder los derechos sobre los personajes, derechos que necesitan para merchandising o las tan codiciadas versiones cinematográficas). Entre los anuncios interesantes que encontré (para que no digan que critico todo, o para los que se preguntan qué hago revisando los lanzamientos mainstream de cada mes) está el Batman Confidential #40, número que dará inicio a una saga de 4 partes escrita y dibujada por Sam Kieth, el creador del emblemático personaje de Image de los 90's The Maxx (del que también se hizo una excelente serie animada que fue transmitida por MTV). ¡Hasta pronto!


Notas finales:
1.- En el primer párrafo indiqué que hay un episodio de The Question en el que el personaje principal lee un cómic de Watchmen durante un viaje en metro. Bien podría tratarse de un viaje en bus interestatal o en avión. No encuentro el dato exacto en los archivos de mi memoria.
2.- Quiero aclarar que no tengo ninguna aversión hacia las historias de ciencia ficción o de extraterrestres (el Silver Surfer de Stan Lee & John Buscema siempre ocupará un lugar muy especial entre mis lecturas más preciadas, por poner un ejemplo). Le tengo aversión a los refritos, a la falta de originalidad y de transgresión creativa, y a la exagerada manipulación mercantilista que se hace del medio historietístico.
3.- No deja de sorprenderme el poco criterio del que hacen gala los actuales directivos creativos de la DC y su nula capacidad para comprender que ciertos personajes pertenecen a un entorno determinado (urbano, realista, fantástico, cósmico, sobrenatural etc.) fuera del cual se vuelven disfuncionales y pierden todo sentido.
4.- Sobre el tema de una posible ''pérdida de derechos sobre los personajes'' al que hago referencia en el último párrafo, dice Marco Rauch -editor principal del sello chileno Myhthica Ediciones- en un artículo sobre la naturaleza del negocio editorial de los cómics y sus distintas variantes: ''(...) Me han explicado, para mi sorpresa, que el comic en USA realmente “no está ni ahí” con la publicación misma. Se editan y editan títulos con la única finalidad de mantener activa la licencia y de esa forma optar al merchandising asociado, al licenciamiento e idealmente a los derechos de adaptación al cine. Por eso es que la calidad narrativa de un enorme porcentaje de esos cómics de superhéroes es bajísima (...)''. Pueden leer el artículo completo de Rauch aquí.