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domingo, 23 de junio de 2013

''THE NEW DEADWARDIANS''. Conflictos sociales, zombies y vampiros en la Gran Bretaña post-victoriana.


The New Deadwardians es una miniserie de 8 números, escrita por Dan Abnett e ilustrada por I.N.J. Culbard, publicada entre mayo y diciembre del 2012 bajo el sello Vertigo (desde entonces compilada en tomo único). Es, me animo a decir, el último gran trabajo aparecido en este sello antes de la partida de su fundadora y editora ejecutiva Karen Berger, orquestada por los directivos de DC/Warner (insatisfechos ante la publicación ''innecesaria'' de cómics no comerciales, poco populares y no franquiciables).

Si Vertigo -al menos como lo conocimos- ya desapareció, The New Deadwardians es el broche de oro perfecto para salir con la cabeza en alto ante la intransigencia capitalista de quienes exigen ganancias millonarias antes que cómics de calidad (perdón por el circunloquio pero desde hace meses tenía pendientes algunas palabras sobre la bochornosa renuncia forzada a la que fue sometida Karen Berger, quien con su trabajo y visión era una de las pocas personas -sino la única- que ''adecentaba'' a DC Comics). 

A lo nuestro: viendo la portada del primer número, y guiándose por las tendencias vigentes de la industria norteamericana actual, sería fácil pensar que The New Deadwardians es un cómic de la onda ''Vampiros vs. Zombies'' lleno de escenas de acción y sangre y tripas por todos lados, para complacer a la tribuna. No lo es, y si algún tenso enfrentamiento -sutil, soterrado, a punto de estallar en cualquier momento- permea toda la obra, es aquel entre nobles y plebeyos, en una época de agitación social y de lucha por los derechos ciudadanos.


En 1860, la Gran Bretaña Victoriana es azotada por una plaga zombie, haciendo tambalear desde sus cimientos al imperio británico. Ante la perspectiva de perder la guerra contra las hordas de cadáveres andantes se opta por una solución radical: todos los altos oficiales del ejército, así como los miembros de la nobleza reciben ''la cura'', que no es otra cosa que ser convertidos en vampiros mediante una transfusión sanguínea. Este nuevo linaje -con los beneficios de la inmortalidad y de una fuerza sobrehumana, y de no poder ser detectados por los zombies- logrará la salvación del Reino.

50 años después, a comienzos del Siglo XX, Inglaterra está dividida, tanto por sus estructuras sociales casi estamentales, como por las barreras y murallas que delimitan las zonas o barrios: los ''convertidos'' -miembros de la nobleza, así como los altos mandos de las instituciones y su servidumbre- viven en la Zona A; la gente ''común y corriente'', obreros y comerciantes, viven en la Zona B (donde además comparten espacio con una especie de reservaciones en las que están encerrados los zombies); otros nobles viven en las zonas más alejadas de la isla, a las que sólo se puede acceder atravesando la Zona D, amplios territorios infestados masivamente por la putrefacta plaga.

Dan Abnett mezcla con mucho oficio una serie de géneros que se convierten en los hilos conductores de su historia, pero en el que sobresalen principalmente dos: el drama aristocrático ambientado en la época post-victoriana y la novela negra. También, con mucho peso, aborda de manera inteligente el tema del vampirismo, y cómo las personas -y un círculo social en su conjunto- se verían afectados por el hecho de convertirse en inmortales nosferatu. En el fondo, como amenaza parcialmente controlada, y como principal causa del estado actual de las cosas, los zombies.


El inspector de policía George Suttle es un veterano de la gran guerra o ''Memorial War'', y debe resolver el crimen de uno de los ''suyos''. Un ''convertido'' ha aparecido muerto a orillas del río, frente al parlamento. ¿Una provocación?. El objetivo principal es encontrar al culpable, pero también se agrega al misterio la cuestión de cómo un vampiro ha podido morir, sin que su corazón haya sido empalado, y sin que haya sido decapitado o cremado (las únicas 3 causas posibles de muerte).  

¿La cura no es infalible? ¿Quiénes la recibieron no son del todo inmortales? Que una información de este tipo salga a la luz no es conveniente en un clima de resentimiento hacia la clase dominante y constantes protestas en busca de reivindicaciones ciudadanas realizadas por las uniones sindicales de la Zona-B, quienes podrían ''envalentonarse'' con la noticia.

A partir de aquí la historia se desarrolla con una típica estructura de novela policial en la que el protagonista intentará solucionar el crimen, proceso en el cual se desplazará por las distintas zonas de la ciudad (palpando el clima social, la desconfianza y recelo de la gente común hacia los de su ''especie''); iniciará una relación amorosa con una bella prostituta (quien despierta en él una pasión dormida hace casi medio siglo: los vampiros carecen de impulsos y deseos, no duermen, no comen, no lloran); y destapará los intereses ocultos de antiguas cofradías que le darán pistas acerca de las causas de la gran guerra de hace 50 años.


Antes de terminar esta reseña debo subrayar el gran trabajo de caracterización del protagonista George Suttle hecho por Abnett. Sus reflexiones, sus dudas, sus conflictos, sus pensamientos introspectivos nos sumergen por completo en la mente del personaje.

También debo aclarar que en toda la obra casi nunca se utilizan los términos ''vampiro'', ''humano'' o ''zombie''. No es tan evidente la cosa. A los zombies los llaman Restless (los sin descanso) A los vampiros se les suele llamar coloquialmente The Young (jóvenes, porque no envejecen), mientras que la gente común y corriente de la Zona-B se denominan Brights (''brillantes'' o ''radiantes'', por la lozanía de su piel, en contraste a la palidez de los primeros). Las fronteras entre un grupo social y otro tampoco están del todo definidas como por una línea, ya que por ejemplo, algunos miembros de la servidumbre también reciben la cura por parte de sus patrones.

Si quieres leer una buena historia de suspenso, con tónica policial, muy bien escrita y muy bien dibujada (con un coloreado fantástico), ambientada en la sugerente época post-victoriana, que además incorpora inteligentemente algunos de los tópicos más comerciales del momento como vampiros y zombies, que con sus alegorías te va a hacer reflexionar sobre varios temas sociales e históricos de manera entretenida, con una conclusión coherente y que no se alarga indefinidamente por más de 100 números porque el autor está pensando en seguir explotando una franquicia que ya no da para más, te recomiendo leer este excelente cómic, The New Deadwardians.


lunes, 27 de mayo de 2013

BEDLAM de Nick Spencer y Riley Rossmo ¿El mal reside en lo que somos o en lo que hacemos?


El escritor Nick Spencer saltó a la palestra del cómic norteamericano con Morning Glories (Image, 2010), una serie sobre un grupo de adolescentes con talentos especiales reclutados por una enigmática secta asesina. Desde entonces ha realizado guiones tanto para DC (Action Comics, T.h.u.n.d.e.r. Agents) como para Marvel (Ultimate Comics: X-Men, Secret Avengers). A fines del año pasado anunció el lanzamiento de su nuevo proyecto propio junto al dibujante Riley Rossmo, titulado Bedlam (nuevamente con el sello Image). Habiendo disfrutado de su propuesta narrativa en Morning Glories, decidí darle un chance a esta nueva serie, de la que acaba de completarse el primer arco argumental.

Macabro espectáculo en el teatro.
Bedlam es el nombre de una ciudad ficticia, que a su vez da nombre a la serie. En términos generales se asemeja a Gotham City, pues sus ciudadanos más célebres son un psicópata asesino (Madder Red, una especie de Joker ultra violento) y un protector enmascarado (The First, un héroe tipo Batman, del que hasta ahora sabemos muy poco). Madder Red mantuvo a Bedlam totalmente aterrorizada durante mucho tiempo, hasta que hace aproximadamente 10 años, se le dio por muerto luego de una explosión dentro de una comisaría. Desde entonces la ciudad ha vivido tiempos de calma, aunque el oprobioso recuerdo de las tragedias causadas por Madder Red (la última de ellas, el asesinato de la totalidad de los asistentes a una obra teatral, niños incluidos) no ha desaparecido del todo.

Los tiempos de Madder Red.
Pero Madder Red no murió, su cuerpo agonizante fue rescatado y ocultado por un oscuro doctor que encuentra en él un espécimen perfecto para poner a prueba sus teorías y tratamientos sobre la posibilidad de rehabilitación total para los elementos criminales. Tras una lobotomía y varios años de experimentos que buscan encaminar su conducta y eliminar sus instintos malignos, Madder Red está listo para la última etapa de su reintegración social. Su médico decide que ya puede dejar el consultorio y comenzar a vivir de una manera relativamente independiente, ahora bajo el civil nombre de Fillmore Press.

Comienza el tratamiento de rehabilitación.
Ese es el status quo en el que comienza a desarrollarse la historia. Fillmore Press es un ser incapaz de sucumbir a cualquier impulso agresivo, o de cometer el mínimo acto de violencia hacia el prójimo o hacia sí mismo, que vive aislado en la habitación de un refugio para desamparados. Pero cuando la ciudad vuelve a teñirse de sangre con una serie de horrendos asesinatos, sentirá el impulso -para preocupación y sorpresa de su médico y tutor- de ponerse en contacto con las autoridades y ayudar a resolver el caso. Si bien en un comienzo se le toma por un demente (e incluso el culpable de los nuevos crímenes), su colaboración demuestra ser eficaz, por lo que la oficial de policía Ramira Acevedo lo acoge como su compañero durante la investigación, que involucra a un andrógino ángel castrado con alas de metal.

Fillmore Press decide ponerse en contacto con las autoridades.
El final del primer arco supone la resolución de este caso (del que no pienso dar mayores detalles, para no quitarles la sorpresa) pero nos deja a los lectores con una serie de dudas y preguntas sobre lo que está pasando con el ex psicópata genocida. ¿Hasta qué nivel ha llegado el proceso de rehabilitación del otrora sanguinario Madder Red? ¿Qué objetivos desea alcanzar ahora al servicio incondicional del bien y las fuerzas del orden? ¿Su actitud es del todo sincera y desinteresada o nos está ocultando algo? ¿Cómo se seguirá desarrollando su relación con Ramira Acevedo, con su ex némesis The First, o el trastornado obispo encarcelado a quien ha decidido confesarle todos sus secretos? ¿Qué acciones tomará su médico, y a quién le rinde cuentas éste a través de llamadas telefónicas? Estas preguntas me generan el interés suficiente como para continuar comprando la serie más allá del primer arco (con el que se despide el artista y co-creador de la serie Riley Rossmo, que ha argumentado ''diferencias creativas'' con Nick Spencer y que será reemplazado -esperemos para mejor- por Ryan Browne a partir del número #7).

El confesor de Fillmore Press, un ex obispo encarcelado.
Si bien este cómic tiene sus puntos bajos, como un dibujo que no pasa de cumplidor, o la inclusión de elementos que me parece que desentonan con el clima de la historia (como el personaje The First), o el uso de conceptos que no son del todo originales (lo de la rehabilitación de criminales mediante experimentos extremos nos remite a ''La Naranja Mecánica''*, mientras que la historia de un asesino que ayuda -con su conocimiento y su propia experiencia- a capturar a otro asesino, y que trabaja junto a una policía, ya la vimos en ''El silencio de los Inocentes''**), tiene por otro lado varios puntos positivos, siendo el principal de ellos el carisma y empatía que los personajes generan en el lector: el bonachón y parlanchín Fillmore Press, con su críptica manera de razonar; el misterioso y lúgubre cirujano y las deformes enfermeras que lo tratan; la aguerrida detective Acevedo (que ahora sabemos se encuentra inmersa en una institución contaminada por la corrupción), etc. Las dosificadas escenas de violencia explícita también colaboran a shockear al lector. Veremos pues qué nos depara el segundo arco agumental, que reseñaré en su momento.

La oficial de policía Ramira Acevedo y su nuevo compañero.
* ''A ClockWork Orange'' (La Naranja Mecánica), película de 1971 dirigida por Stanley Kubrick, basada en el libro del mismo nombre escrito por Anthony Burguess en 1962.

** ''The Silence of the Lambs'' (traducción literal ''El silencio de los Corderos''), película de 1991 dirigida por Johnatan Demme, protagonizada por Anthony Hopkins y Jodie Foster, basada en el libro del mismo nombre escrito por Thomas Harris en 1988.

En ambos casos hago alusión a la película en una primera instancia, pues su fama excede con creces a la de los textos originales que las inspiraron.