El gran artista arequipeño
César Carpio Guerra acaba de estrenar
blog (al parecer el sistema blogger lo ha calificado como apto sólo para adultos así que antes de acceder al
site aparecerá una advertencia). Apenas me enteré de la noticia vía el blog de
La Nuez, dejé un comentario en el blog de César, pues es un artista que respeto y admiro bastante (a la distancia, pues no he tenido el gusto de conocerlo personalmente). Parece que el mío fue el primer comentario extenso que alguien hacía en su recién estrenado blog y César tuvo el gran gesto de regalarme este boceto que ahora comparto con ustedes y por el que estoy verdaderamente agradecido -y sorprendido, pues no me lo esperaba-. En su blog podrán encontrar muestras de sus trabajos en los últimos años, pin-ups, bocetos etc. También promete próximos posts en los que nos contará paso a paso los avances que ha tenido su carrera como dibujante de cómics y nos mantendrá informados sobre sus futuros proyectos.
Yo descubrí el trabajo de César Carpio al ver una portada de la revista ''Somos'' en la que aparecía un dibujo suyo, hace ya unos cuantos años. Gratamente sorprendido por la estética y calidad de la imágen y por un titular que anunciaba la aparición de los sucesores del gran maestro arequipeño Joaquín Alberto Vargas (el genial dibujante de las ''Vargas Girls'', los pin-ups más famosos de los Estados Unidos entre los 40's y 70's, que aparecían regularmente en revistas como Esquire y Playboy, y que los militares copiaban y pintaban en sus aviones de guerra) me compré el diario El Comercio (para los amigos extranjeros: ''Somos'' es una revista de variedades que aparece los sábados con dicho diario). En el artículo del interior se hablaba de un movimiento comiquero aparecido en Arequipa, conformado por diversos artistas con diferentes estilos que habían comenzado a publicar cómics de manera independiente en la Ciudad Blanca. Incluso algunos de estos cómics llegaron a las tiendas especializadas limeñas. Eso sí, debo decir que, de todo ese cúmulo de artistas, solo dos me llamaron la atención digamos, a un nivel de verdadera sopresa: Diego Rondón y sobre todo, César Carpio Guerra.
Desde entonces traté de seguirle la pista a este artista. Al parecer, no había publicado más que algunos cómics dentro de esas revistas arequipeñas autogestionadas que compilaban el trabajo de diversos autores nóveles (sobre los que su trabajo resaltaba notoriamente). Me parece que talento había de sobra y que debería ser aprovechado. Ya he dicho en un
artículo anterior que a mi parecer,
César Carpio tiene todo lo necesario como para por ejemplo, comenzar a trabajar para una empresa como
DC o
Marvel (creo que dibuja mucho mejor que gran cantidad de artistas que se desenvuelven en ése medio). A los pocos meses de aparecido el artículo en
''Somos'' (esto debe haber sido hace ya unos 4 años) me enteré vía el popular
''Chiqui'' Vilca de que César estaba trabajando para una revista de historietas argentina llamada
Bastión. En esa revista aparecían varios cómics, tanto argentinos como de otros países. Él ilustraba un cómic llamado
''Dallilah'' guionizado por el argentino
Pablo Barbieri. La historia apareció por capítulos a lo largo de tres o cuatro meses. Me alegré por ello. Sin embargo ese material sólo llegó al
Perú a ciertas librerías como la ahora extinta
Comicteca o
Contracultura, donde cada ejemplar costaba alrededor de
S./50 soles. Igual me di tiempo para leerme un capítulo entero sin comprar la revista, allí en el salón del cómic de Contracultura,
lo justo es lo justo ¿o no? Corroboré la calidad de Carpio Guerra, y me di cuenta que era -a mi parecer- definitivamente el mejor artista peruano contemporáneo de cómics que había visto (y eso se mantiene hasta el día de hoy).
Hace unos meses me llegó la información de que César Carpio se encontraba realizando algunos cómics para la industria francesa (me lo dijo el señor Carlos ''Christos'' Chrisóstomo, en Park Cómics). Me alegré una vez más, pero al parecer todo se trata de un malentendido o de un rumor, o fue una exageración o se confundió el Sr. Christos o yo escuché mal pero la cuestión es que al final, esa es una información falsa. Sin embargo, espero que César tenga una larga y prolífica carrera como dibujante de cómics. Es cosa de que se presenten y se busquen las oportunidades. El talento esta allí, y tiene la capacidad para trabajar en circuitos independientes o más comerciales en Latinoamérica, Europa o los Estados Unidos (el cielo es el límite). También sería interesante que se llegue a publicar aquí en el Perú un tomo compilatorio de ''Dallilah'', el cómic que realizó en Argentina, a manera de entremés mientras esperamos sus próximos trabajos. Y estén atentos a su blog (ya lo agregué a mi lista de sitios recomendados en la barra lateral).
Ah, y para finalizar, no podía terminar este post sin poner algunas imágenes del gran maestro Vargas, orgullo peruano y una de las influencias de César. !Hasta pronto¡
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