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lunes, 23 de abril de 2012

Premio Contracultura de Novela Gráfica: Muchas cosas por aclarar.


Hace unos días se lanzó la convocatoria para el 3er Premio Contracultura de Novela Gráfica, cuya nota de prensa y bases pueden leer aquí. Cuando en el año 2010 se lanzó el 1er Premio, creí que se trataba de una iniciativa bastante plausible. Incluso, meses después, reseñé positivamente las obras ganadoras de aquella primera edición (Islas de Rodrigo La Hoz y Las moscas no vuelan de noche de César Santiváñez y Carlos Lavida), dos cómics interesantes que quizá no habrían llegado a publicarse de no haber sido por este concurso. Pero con el correr de los años veo que las bases del Premio Contracultura siguen teniendo graves inconsistencias (comprensibles quizá en la primera edición, pero injustificables a partir de una segunda), y también encuentro bastante inusual otros aspectos como el de la conformación del jurado. Por último, algunos datos comprobados y ciertos rumores que circulan en el ambiente comiquero terminarían por confirmar que este premio no es más que una quimera, una pantalla, un saludo a la bandera, y que incluso se han cometido algunas irregularidades bastante serias. Pero vayamos por partes. Les sugiero primero leer atentamente la nota de prensa de la convocatoria y las bases del Premio Contracultura de este año y luego proseguir con la lectura de mis apreciaciones.

¿Cómo juzgar una obra a partir de un adelanto de 15 páginas?

En el primer punto de las bases del concurso (que son las mismas desde el 2010) se lee: ''La novela gráfica tendrá una extensión no menor de 60 páginas pudiendo presentarse al concurso cuando menos 15 páginas desarrolladas en tamaño A4 acompañado de una sinopsis de 2 páginas, como mínimo, en las que se detalle su argumento''. Por las conversaciones que mantuve con Benjamín Corzo -organizador del premio- y varios de los autores ganadores y finalistas tanto de la primera como de la segunda edición, todos los participantes entregan sólo 15 páginas de adelanto (en muchos casos terminadas en el plazo límite, y sin saber siquiera cómo terminarán la historia) y hasta ahora no ha habido un solo caso de algún participante que entregue la obra completa.

Lo que me pregunto es ¿cómo puede un jurado elegir la novela gráfica ganadora leyendo simplemente 15 páginas de muestra? ¿No les parece absurdo o -por decir lo menos- inusual? Les aseguro que no existe ningún otro premio artístico en el Perú o el resto del mundo en el que el jurado califique obras incompletas. ¿Cómo calificar una historia sin apreciar en su conjunto el inicio, el nudo y el desenlace de la misma? ¿O van a calificar la historieta simplemente viendo la calidad del dibujo por un lado y luego leyendo el texto en prosa de las dos páginas de sinopsis? Como me dijo un amigo con el cual conversé sobre este tema: ''esto es como decidirse a comprar una casa después de haber revisado simplemente el baño o la cocina''. No creo que nadie con un mínimo de conocimiento en materia de narrativa secuencial se prestaría para ser jurado de un premio de novela gráfica en el que se envían simplemente adelantos y sinopsis. En fin, esto me lleva al siguiente punto…

¿Todos los años el mismo jurado?

El jurado ha sido el mismo en estos tres años, y al parecer seguirá siendo el mismo mientras este premio exista, es decir que estamos ante un jurado vitalicio. No tengo memoria de ningún otro premio artístico en el Perú o el resto del mundo en el que el jurado se mantenga igual año tras año. En la nota de prensa y las bases se dice que ''El jurado es impecable y está conformado por 3 reconocidos autores y estudiosos de la historieta''. Bien, habiendo dejado sentado que el hecho de que el jurado sea el mismo ya es de por sí inusual, paso a revisar brevemente el historial o el ''campo de acción'' propio de sus miembros, y dejo a su consideración si se trata de las personas más óptimas para juzgar a las obras participantes.

Quien preside el jurado es el señor Juan Acevedo, creador de la famosa tira El Cuy y actual colaborador del diario Perú.21 con su página de prensa Love Story. El señor Acevedo es básicamente un humorista gráfico, toda su vida se ha dedicado al humor gráfico y político y no se le conoce otro tipo de trabajos, salvo una que otra historieta corta como su adaptación de un cuento de César Vallejo o un par de cómics institucionales, es decir cómics hechos a pedido por ciertas organizaciones con fines didácticos. El señor Acevedo ha dejado claro en muchas de sus conferencias que él no lee mucho cómic usualmente, y su cultura historietística se basa principalmente en la lectura de Peanuts (Charles Schulz) y de algunos cómics clásicos, en su mayoría de la primera mitad del Siglo XX. El segundo integrante del jurado es James Dettleff, docente universitario del área de comunicación social, editor de la revista Tiralínea (auspiciada por la PUCP), y que por sus artículos deja entrever que su conocimiento historietístico se limita también a cómics de los años 80 para atrás. Y en la revista Tiralínea, en más de 15 ediciones, se han editado poquísimos cómics de calidad, y lo que más abunda son esperpénticos ejemplos de lo que normalmente se denomina ''manga peruano''.

No pongo en duda la calidad humana ni el buen bagaje de conocimiento comiquero de estas dos personas, pero ¿estarán en capacidad los señores Acevedo o Dettleff de poder apreciar obras escritas y dibujadas en códigos más modernos y recientes, propios de los jóvenes historietistas peruanos? Mucho me temo que los conocimientos sobre corrientes modernas (hablo del cómic mundial de los años 80 para adelante)  de estas personas es casi nulo. ¿Habrán leído alguna serie de Vértigo, algún título de Image o IDW, a algún autor alternativo norteamericano o europeo, algún manga contemporáneo, a los nuevos autores latinoamericanos?  Traten de conversar con ellos, como yo he tenido la oportunidad de hacerlo alguna vez, y se darán cuenta de que tocarles estos temas es como si uno les estuviera hablando en chino mandarín.

Por último, el tercer integrante del jurado es Enrique Planas. ¿Es acaso Enrique Planas un reconocido autor de historietas o siquiera un reconocido estudioso del tema? No. Enrique Planas es un escritor de prosa (que no tenido siquiera una mínima trascendencia con sus desafortunadas novelas) y periodista de la sección Luces de El Comercio, sin ningún conocimiento profundo sobre la historieta mundial. Y en los pocos artículos que ha escrito sobre el tema, deja claro que considera al cómic como un medio de entretenimiento puro. En la nota que escribió sobre el pasado festival Lima Cómics por ejemplo, invitaba a la gente a que ''vayan preparando su disfraz'' (sic). ¿Qué mérito hizo el señor Planas para ser jurado de un concurso de novela gráfica? Ustedes saquen sus propias conclusiones. Pero para terminar con este punto: ¿Está este jurado -conformado por dos estudiosos de la ''vieja escuela'' y un periodista al que seguro llamaron por simple aprovechamiento mediático- capacitado para juzgar las propuestas de los jóvenes historietistas peruanos, formados la mayoría en tendencias mucho más actuales? Y más importante aún ¿Por qué el jurado es el mismo todos los años? Y para seguir cuestionando al jurado paso a mi siguiente punto…

¿El mismo finalista dos años consecutivos?

En la primera edición del premio (2010), Carlos Lavida resultó finalista con ''Las Moscas No Vuelan de Noche''. Y en la segunda edición del permio (2011), Carlos Lavida volvió a salir finalista con ''Despérdidas''. ¿Qué podemos deducir de esto? Primero: que posiblemente la cantidad de participantes de este premio es mínima, quizá 5 o 6 personas a lo mucho. ¿Sino cómo se explica que el jurado este eligiendo a la misma persona como finalista dos años consecutivos? No debe haber muchos participantes, por tanto no hay mucho de dónde elegir. Segundo: el jurado tiene un criterio tan estrecho, que simplemente están buscando un solo tipo de cómic, no son capaces de apreciar distintos estilos o enfoques. Más que juzgar, imponen sus gustos. En esa tónica,  Carlos Lavida -de decidir seguir participando en las próximas ediciones de este premio- podría seguir saliendo finalista -o quizá ganador- indefinidamente, año tras año.

Esto sí es grave ¿Oscar Malca, ganador A DEDO?

El año pasado estuve presente en la ceremonia de anuncio de los ganadores del 2do Premio Contracultura de Novela Gráfica, que se realizó en la Feria Internacional del Libro de Lima. Recuerdo que me sorprendió ver en el recinto a Oscar Malca, escritor a quien admiro, y me preguntaba que haría allí, supuse que a lo mejor iba a cubrir el evento para la revista Somos (suposición equivocada pues para entonces ya había dejado de ser editor de esa revista, en la que trabajó más de una década, luego de abandonar drástica e inexplicablemente su prometedora carrera de escritor). Luego me daría con la sorpresa de que él había resultado ganador del premio, con ''En la cara no'' un cómic ilustrado por Mario Molina. Como admirador de Malca me sentí bastante alegre y me acerqué a hacerle algunas preguntas.

Leí a Malca cuando vivía en Cusco, a finales de los 90’s. Recuerdo que su libro ''Al final de la calle'' tenía un cierto status de culto entre un grupo de amigos aficionados a la literatura, que leíamos también a Bukowski, Carver, Salinger, Kerouac, Hemingway, Ribeyro, Sábato, entre otros. A uno de esos amigos del espontáneo grupo literario que habíamos formado, John Páucar, le comentaba lo triste que me parecía que Malca haya decidido aparentemente no volver a escribir un libro nunca más. ''Si pues –me respondió-, una vez lo vi en Lima, y le pregunté por su libro, se molestó bastante, parece que no le gusta que le hablen de ese libro''.  Pese a saber que el tema de su único libro podía resultar espinoso, me acerqué a Oscar Malca y tuvimos la siguiente conversación, que intentaré reproducir lo más fielmente que me sea posible:

- Hola, Oscar Malca, felicitaciones por el premio. A mí me encantó mucho tu libro ''Al final de la calle''. Ni idea que te interesaba el cómic. Este premio va a dar mucho que hablar, es prácticamente tu primer trabajo de ficción narrativa desde el 93. Qué excelente noticia.
- Hola, muchas gracias.
- ¿Y cómo así te animaste a hacer un cómic y participar en este concurso?
- Yo hacía cómics con Mario (Molina) y otros amigos en los 80’s, algunos salieron publicados en fanzines. Es más, este guión yo lo terminé de escribir el año 1989. Hace unos años Mario dibujó las primeras páginas, las teníamos ahí guardadas. Enrique Planas me avisó de la existencia del concurso y decidimos participar enviando lo que ya teníamos.
- Ah ya, espero leer la novela gráfica completa pronto. Gracias y felicitaciones.

Lo que me decepcionó un poco después de esta conversación, fue darme cuenta de que Oscar Malca no había ''regresado'' a la escritura, sino que simplemente había participado con un guión escrito en el año 1989, mucho antes incluso de que publicara su primer y único libro de cuentos. También me pareció un poco raro que un cómic de 1989 reciba un premio como novela gráfica del 2011, pero en todo caso -mientras el cómic no haya sido publicado antes en ninguna revista o fanzine- ello no incurre en una violación de las bases. Lo que sí me parece incorrecto es que uno de los jueces, Enrique Planas, esté invitando a participar a sus amistades a un premio en el que él es parte del jurado. Como juez, el debería limitarse a evaluar los trabajos que lleguen a sus manos y punto, y no tener ningún tipo de interacción con los participantes. Que haya sido él quien le haya pasado la voz a Malca del concurso, y que finalmente Malca haya resultado ganador, despierta muchas suspicacias.

Pero eso no es todo. Lo que he expuesto anteriormente lo he escuchado con mis propios oídos así que doy fe de ello. Pero hay algunas fuentes cercanas a Benjamín Corzo y a los miembros del jurado -que prefieren mantenerse anónimas- que me han brindado esta información: Oscar Malca y Mario Molina entregaron su trabajo semanas después del cierre oficial del plazo de entrega ¿Cómo es eso posible? También me han informado que otro autor, Miguel Det (que salió finalista en la primera edición) también entregó su trabajo fuera del plazo límite en aquella ocasión, y que participó por invitación directa del propio Benjamín Corzo. Y con eso enlazo con el siguiente punto…

¿Miguel Det será el ganador A DEDO del Premio Contracultura de este año?

Dos fuentes cercanas a Benjamín Corzo y a los integrantes del jurado del Premio Contracultura -que me han pedido no mencionarlas- me han informado que ya todo se viene cocinando para que el ganador de este tercer premio que recién acaba de ser convocado, sea el autor Miguel Det, con una adaptación al cómic de la novela ''En Octubre no hay milagros'' del mediocre escritor maoísta Oswaldo Reynoso, uno de sus referentes ideológicos. Oswaldo Reynoso declaró recientemente a Perú.21 que Abimal Guzmán es una persona muy inteligente y un humanista, y que Sendero Luminoso no fue un grupo terrorista. Y ya se sabe que la ideología de Miguel Det es bastante similar, sino incluso más radical. Pero al margen de poses ideológicas (que son también una moda que actualmente asegura muchas ventas) aquí el problema es que se esté haciendo ganar a este trabajo a dedo ¿Entonces para qué convocan a un concurso si ya decidieron al ganador?

Va quedando clara la lógica de este premio: simplemente premiar y difundir a los nombres con mayor alcance mediático. Ya el jurado está definido no por su conocimiento historietístico, sino por los grupos de poder mediático a los que pertenecen (Grupo El Comercio / PUCP) y los ganadores son los trabajos que están escritos por gente famosa (Oscar Malca) o que son adaptaciones de literatos de gran alcance masivo (Martín Adán, Oswaldo Reynoso).

¿Y la novela ganadora y finalista del año pasado, dónde están?

Finalmente, me parece curioso que se esté lanzando la convocatoria para el 3er Premio, cuando aun no se ha publicado ni la obra ganadora (En la cara no, de Oscar Malca y Mario Molina) ni la finalista (Despérdidas, de Carlos Lavida) del 2do Premio, realizado el 2011. He ahí otro de los inconvenientes de estar declarando ''novelas gráficas ganadoras'' a simples esbozos o adelantos de 15 páginas. Luego los autores se demoran una eternidad en terminar los trabajos, los cuales pueden terminar siendo una cosa totalmente diferente a la que calificó el jurado. Estas bases se prestan también para convocar a simples oportunistas, que envían sus adelantos con el único objetivo de ver si ganan el dinero del premio, y sólo en ese caso se animan a terminar la obra, sino la dejan abandonada.

viernes, 5 de agosto de 2011

Imágenes de la ceremonia de anuncio de ganadores del II Premio Librería Contracultura de Novela Gráfica.

Javier Prado, con veredicto en mano, a punto de anunciar a los ganadores del II Premio Librería Contracultura de Novela Gráfica.

El pasado Domingo 31 de Julio, durante la clausura del 2º Salón del Cómic de la Feria Internacional del Libro de Lima, se realizó la ceremonia de anuncio de ganadores del II Premio Librería Contracultura de Novela Gráfica. Una gran cantidad de personas asistió al evento, con la expectativa de conocer antes que nadie los resultados de este importante premio, obtenido el año pasado por Rodrigo La Hoz con su obra Islas.

Javier Prado -miembro del Club Nazca de la Historieta y administrador del blog La Nuez- junto a Benjamín Corzo -gerente general de la Librería Contracultura y creador del premio- fueron los encargados de anunciar el veredicto del jurado, conformado -al igual que el año pasado- por Juan Acevedo, James Dettleff y Enrique Planas. El resultado fue una sorpresa para todos.

Mario Molina y Oscar Malca, sosteniendo el trofeo de ganadores absolutos del II Premio Contracultura de Novela Gráfica.

El trabajo ganador fue la novela gráfica ''En la cara no'' del dueto creativo conformado por Oscar Malca (guión) y Mario Molina (dibujos). Oscar Malca, autor de la novela ''Al final de la calle'' (obra de lectura imprescindible para todos aquellos interesados en la literatura peruana contemporánea y la nueva literatura latinoamericana) publicada a inicios de los años 90, es considerado por muchos como un escritor de culto. Mucho contribuyó a la formación del ''mito'' Malca, el hecho de que este talentoso narrador -de quien muchos esperaban una dilatada y prolífica carrera como escritor- jamás volvió a escribir otro libro, dedicándose a otras labores como la de editor de la revista Somos, trabajo en el que se desempeñó por más de una década.

Es por eso que escuchar su nombre durante la premiación fue una sorpresa para todos los asistentes, al menos para quienes conocíamos su obra literaria. Malca vuelve a escribir algo, después de 20 años, y ésta vez en el formato de novela gráfica. Conmoción total en el auditorio. Sin embargo, el regreso de Oscar Malca al plano creativo no es tal, si consideramos que el guión de ''En la cara no'' -como nos comentó él mismo a un grupo de personas que nos acercamos a felicitarlo- ya estaba escrito desde el año 1989. De todas maneras, leer un cómic inédito de Malca, en pleno año 2011, tanto tiempo después de la publicación de su primera y última novela, causará un revuelo mediático importante, sin lugar a dudas. Revuelo mediático que podría ayudar, indirectamente, a que se preste una mayor atención a otros autores nacionales del ámbito de la narrativa gráfica, quienes hace tiempo merecen una difusión más amplia.

Quien acompaña a Malca en este proyecto es Mario Molina, un dibujante y humorista gráfico de reconocida trayectoria en revistas y publicaciones peruanas. Con tremendos nombres (algunos maliciosos agregarán también el adjetivo ''dinosaurios'') era obvio que el pleito del resto de participantes iba a ser nada más que por el segundo lugar. Pero ojo: los ganadores no se han llevado el premio simplemente con el nombre. Aprecien algunas páginas de muestra de su novela gráfica y se darán cuenta que estamos ante un trabajo muy bien realizado, con textos bien escritos y adecuadamente distribuidos en las viñetas, y bellamente ilustrado por Molina, quien se luce con sus panoramas urbanos de la ciudad de Lima (hacer click sobre las imágenes para ampliarlas).






El segundo lugar también fue una sopresa, pues se repitió el resultado del año pasado. El dibujante Carlitos Lavida (quien en el 2010 quedó como finalista en la primera edición del premio, con su novela gráfica Las Moscas No Vuelan de Noche, guionizada por César Santiváñez) obtuvo nuevamente la mención de finalista, ésta vez con un trabajo integral suyo -guión y dibujo- titulado ''Desperdidas'', un relato de aparentes tintes intimistas y autobiográficos, con un estilo gráfico minimalista. Con este premio, Lavida confirma que es un joven autor a tener en cuenta, por su constancia, por su interés en el medio, por su compromiso con el trabajo y la producción continua. Esperemos el trabajo final para hacer un balance sobre esta nueva obra suya, pero mientras tanto pueden observar algunas páginas de muestra de su novela gráfica.

Carlos Lavida, con su diploma de finalista, flanqueado por Benjamín Corzo de la Librería Contracultura y una representante de la Cámara Peruana del Libro.





En fin, ya tenemos el nombre de los ganadores de la segunda edición del Premio Librería Contracultura de Novela Gráfica. Esperemos que esta iniciativa se consolide con los años y que se convierta en un premio cada vez más importante, que motive a toda la gama de autores nacionales a participar con sus proyectos de novela gráfica. Esperemos también que los trabajos ganadores sean concluidos por sus autores en un lapso razonable (recordemos que los participantes sólo presentan un adelanto de 15 páginas), y así poder ver las obras publicadas en el transcurso del presente año. Nada más por el momento ¡Hasta la próxima!


Carlitos Lavida, Oscar Malca y Mario Molina.

Nota Final: Bueno, siempre hay lugar para una crítica constructiva. Recomiendo a los organizadores que, para próximas ediciones, intenten realizar esta premiación en un recinto exclusivo para este evento. Este año, se premió, en el mismo salón, tanto a los ganadores del concurso de novela gráfica, como a los del concurso de fanzines e incluso a los del concurso de cosplay, lo cual ocasionó que el ambiente se congestione y que se genere un panorama visual algo confuso (por no decir una mazamorra). Fue gracioso, divertido, patético y hasta vergonzoso (todo al mismo tiempo) ver a un narrador de prestigio como Oscar Malca con cara de asustado recibiendo su premio junto a cosplayers (pésima y pobremente ataviados, dicho sea de paso) que interpretaban a personajes superheroicos como Deadpool o al clon de Spiderman. Creo que este premio merece un lugar adecuado y exclusivo para anunciarse, por respeto a los autores y a los historietistas profesionales y serios, que no tienen por qué estarse codeando con adolescentes disfrazados e incluso malolientes el día en que reciben su premio. Ojalá las cosas cambien para el próximo año.