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lunes, 13 de febrero de 2012

''Me pasa a veces'' de Verónica Rodríguez: la melancólica dulzura de la vida.


Verónica Rodríguez es una dibujante chilena que cada semana nos regala una bella ilustración en su blog Me pasa a veces. Sería inexacto calificar su trabajo como humor gráfico, pues las viñetas que nos ofrece periódicamente -protagonizadas por una adorable chica que supongo, la representa a ella misma- nos invitan más que a la risa, a la reflexión y a la introspección.

Optimista y pesimista a la vez es el subtitulo del blog, que señala las principales características de la personalidad de la carismática heroína de sus magníficas viñetas. Algunas veces dominada por la alegría o vencida por la tristeza o el desánimo (en estas ocasiones suelo sentir una mayor conexión sensitiva), pero siempre interpretando -y enfrentándose- a la realidad desde lo profundo de sus sentimientos y emociones, sin aferrarse jamás a ninguna certeza, sugiriendo que en nuestra vida debemos aprender a sobrellevar la duda y la constante incertidumbre, siendo el reto diario tratar de seguir adelante y no quedarnos paralizados por el temor o la inseguridad propios de nuestra existencia, y disfrutar plenamente de los efímeros pero infinitos instantes de felicidad que se nos otorga.

Las viñetas de Verónica Rodríguez están conformadas por una máxima o una sentencia (texto), que en algunos casos es un pensamiento de la protagonista y en otros un aforismo universal que resume una circunstancia ante la cual se ve enfrentada. El dibujo, bello y simple, representa a veces una escena real, cotidiana, y otras una metáfora gráfica, una composición simbólica. Es increíble la cantidad de información que se concentra en algunas de estas viñetas, las diversas lecturas a las que se prestan, la reflexión a la que nos inducen al confrontar el texto y la imagen, esa impresión tan lograda de captura eficaz de tiempo y movimiento, el nivel de identificación que procura al lector. Y por sobre todo, el tierno y dulce carisma del personaje, tan vívido, que al menos a mí me deja prendado de la viñeta por largos segundos.

La concisión y sencillez ideográfica de Me pasa a veces, permite que estas viñetas sean aplicadas en medios más allá del papel e incluso explotadas comercialmente. La autora se ha dado cuenta de esto y por lo pronto está incursionando en la línea de los tazones. Pero creo que las posibilidades son ilimitadas, y se me ocurre que -por ejemplo- hacer una línea de camisetas, remeras, pósters, mochilas y diversos accesorios con estas imágenes sería todo un éxito. Bueno, basta de palabras, disfruten ustedes del maravilloso arte minimalista de esta talentosa y original dibujante chilena y no olviden visitar su blog regularmente.












''No se distinguir lo complicado de lo simple''
Enrique Bunbury.