Hay quienes dividen el cómic en ''corporativo'' e ''independiente''. La división es válida, pero el problema es que estos dos conceptos abarcan demasiado dentro de sí mismos, con lo que se pierde totalmente la capacidad para describir o definir las particularidades de cada obra específica. Si sólo se dice que un cómic es ''independiente'', sin agregar nada más sobre dicho cómic, prácticamente es como si no se hubiera dicho nada, pues el término no describe ni habla de las particularidades de dicho cómic. Pero vayamos por partes, tratemos de entender estos dos grandes conceptos de una manera sencilla (y quizá inexacta, disculpen, pero éste artículo tampoco pretende convertirse en un ensayo academicista):
El cómic ''corporativo'' sería el cómic de grandes editoriales que poseen los derechos absolutos sobre diversos personajes que se publican a lo largo de los años (o décadas) y por los que pasan miles de guionistas y dibujantes diferentes. Los autores de turno que se hacen cargo de éstos personajes, no son libres de hacer lo que les venga en gana, y tienen que ajustarse a una serie de parámetros de toda índole (ideológicos, morales, estéticos, narrativos, etc) y a los intereses de las corporaciones sobre sus personajes. Si un guionista contratado para guionizar la serie Superman, de pronto decide hacer una historia en la que Clark Kent se anima a experimentar con su sexualidad en un club de jóvenes gays, lo más probable es que su historia sea rechazada y no llegue a imprenta. Lo mismo si a un ilustrador se le antoja de pronto dibujar a Spiderman con carboncillo o con témperas, con otro color de piel, un uniforme diferente, con otra contextura. Tampoco se le autorizará. En el cómic corporativo, los guionistas y dibujantes, son simples obreros de turno, contratados para escribir y dibujar a los personajes pertencientes a las empresas de la manera en que los jefes y editores de dichas empresas quieren que sus personajes sean escritos y dibujados. La libertad creativa está siempre constreñida por los intereses de los dueños de la empresa (no se puede ridiculizar al personaje, no se puede mostrar sexo explícito, no se debe incitar a reflexionar sobre ciertos temas, etc). Quien desee trabajar en ése medio debe ser consciente de ello, adaptarse a las reglas del juego o dar un paso al costado. Ejemplos de empresas que producen cómics corporativos: Marvel, DC, WB, Disney, etc.
El cómic ''independiente'' sería el cómic en el cual el autor o los autores tienen total derecho sobre sus personajes e historias, las cuales han creado y les pertenecen. Pueden hacer con ellos lo que les plazca, sin rendirle cuentas a nadie. La libertad creativa es total. Ellos deciden cuándo comienzan y terminan las historias, los formatos y técnicas a utilizar, qué sucede con los personajes y pueden tocar cualquier tema que les plazca, sin ceñirse a parámetros ideológicos, morales o estéticos de ningún tipo (más allá de los suyos propios). Entonces por descarte, cualquier cómic que no sea ''corporativo'', entraría automáticamente en el campo de los ''independientes''. Ejemplos hay millones: Persépolis de Marjane Satrapi, Love and Rockets de Los Bros. Hernández, Maus de Art Spiegelman etc.
Pero ésto no es del todo exacto. Creo que más allá del total derecho sobre la obra y los personajes, y de la total libertad creativa, puede haber cómics que no sean ''corporativos'', pero que sin embargo sigan el modelo y los lineamientos de dicho tipo de cómic. Para comenzar: la división del trabajo en el proceso creativo es el mismo del cómic corporativo: guionistas, dibujantes, entintadores, coloristas, letristas, editores, encargados de publicidad, venta y distribución, etc. Muchas veces, también se imitan los lineamientos ideológicos y los principios creativos del cómic ''corporativo''. Los autores pueden tener la intención, explícita o implícta de que sus creaciones ''independientes'' lleguen a convertirse en una franquicia de carácter corporativo, con todo lo que ello implica: diversos autores haciéndose cargo de los personajes, explotación multimedia a través de versiones animadas, películas, productos de merchandising, etc. Ésto también podría darse de una manera natural, sin que haya sido previsto: de pronto comienzan a surgir spin-offs, adaptaciones cinematográficas, juguetes etc. El hecho de que un autor tenga plenos derechos sobre su creación no implica pues necesariamente que su obra sea de naturaleza ''independiente''. Serían una especie de cómic mixto. Ejemplos: Hellboy de Mike Mignola, Kick Ass de Mark Millar o las Teenage Mutant Ninja Turtles de Eastman y Laird.
A mi parecer, el cómic ''independiente'' es aquel que se produce enteramente por un sólo artista o dueto creativo. Me refiero al proceso de estructuración del guión, dibujo, entintado, coloreado, letreado etc. Un tipo de cómic muchísimo más personal, de autor, en el que la división del trabajo es mínima o inexistente (si se trata de una sola persona). Independencia total, en todo aspecto. No hay ningún lineamiento moral, ideológico o estético que deba ser respetado, más allá de aquellos profesados por el propio autor o los autores. La mayoría de éstos cómics mantienen un perfil bajo, con un alcance no masivo o underground, muchas veces con problemas de distribución propios de la autopublicación. El hecho de que éstas obras lleguen a tener -muchas veces por casualidades del destino- una distribución masiva y un amplio éxito y difusión, no les quitaría su naturaleza ''independiente''. Y ahí tenemos a los ejemplos que mencioné al final del cuarto párrafo y podríamos agregar la obra de ilustres autores como Robert Crumb o Harvey Pekar.
Pero me voy alejando del objetivo que me planteé en un comienzo y que se refleja en el título de éste post. Me parece válido que, para tratar ciertos temas, o dentro de determinado tipo de discusión, se haga la división entre cómic ''corportaivo'' e ''independiente''. Pero lo que me fastidia sobremanera es cuando -como sucede hoy en día en casi todo el mundo, pero sobre todo en la blogósfera- comienza a utilizarse el término ''independiente'' fuera del contexto de esta división teórica, como si el término tuviera de por sí un algún valor descriptivo sobre la obra a la cual se aplica.
Tenemos entonces a gente que dice ''yo leo cómic independiente'' (¿pero cuáles de los miles de géneros y estilos de ''cómic independiente'' es el que lee?) o ''no me gusta el estilo de dibujo de los cómics independientes'' (como si los probablemente millones de autores de cómics independientes tuviesen todos un mismo estilo de dibujo), y cosas por el estilo, haciendo generalizaciones que resultan del todo disparatadas. Gente que cree que está describiendo un cómic al decir que es ''independiente'', cuando dicho término no revela niguna particularidad sobre las obras específicas.
Creo que es un problema que tiene mucho que ver con la flojera y la falta de capacidad de los lectores a la hora de hacer apreciaciones críticas sobre lo que leen. Y con ésto termino. Es más fácil decir que El Eternauta de H.G. Oesterheld y Breccia es un cómic ''independiente'' que decir que es un ''cómic argentino de ciencia ficción con fuerte trasfondo político''. Es más cómodo decir que Paracuellos de Carlos Giménez es un cómic ''independiente'' que decir que es un ''cómic confesional sobre la educación en la España franquista de los post guerra''. Es más fácil decir que Persépolis de Marjane Satrapi es un cómic ''independiente'' que decir que es un ''cómic autobiográfico iraní''. Es mucho más cómodo evitarse cualquier esfuerzo crítico y decir que Islas de Rodrigo La Hoz es un cómic ''independiente'' a decir que es un ''cómic intimista sobre relaciones personales, uso de drogas y paralelismos biologicistas''. Causa menos cansancio decir que Hate de Peter Bagge es un cómic ''independiente'' que decir que es un ''cómic norteamericano post-underground''. Y así nos vamos acostumbrando a meter cómics tan diversos y diferentes en el mismo paquete ''independiente''. Éstos son algunos ejemplos que me vienen a la mente. Es cierto quizá estos cómics sean todos ''independientes'', pero no abusemos del término ni lo usemos con un afán descriptivo, pues no lo tiene. Decir que un cómic es independiente ( o ''alternativo'' o ''underground'') no nos dice prácticamente nada sobre dicho cómic. Esforcémonos un poco más en tratar de describir y reflejar la diversidad y las particularidades de cada cómic que leemos. Éso es todo. Los invito a reflexionar sobre el tema y ampliar el debate en la sección de comentarios. Los aportes serán más que bienvenidos.