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| Según Fernando Franco, una escena como esta (Young Avengers Childrens Crusade #9, Marzo 2012) forma parte de las NUEVAS IDEAS DEGENERATIVAS del cómic actual. |
Gran alboroto está causando en las redes sociales el
artículo El fin de la inocencia, escrito por Fernando
Franco (más conocido como ''el chato Frufrú'', líder de esa secta friki llamada
Grupo Kingdom) y publicado hoy día en el blog Cómics.21. Este personajillo se expresa tal cual
lo haría un homofóbico fundamentalista del Opus Dei o un retrógrada defensor
del nefasto -y felizmente obsoleto- Comics Code Authority. Por último, demuestra
ser una persona que se quedó atrapada en su niñez, un ''chiquiviejo'' que nunca maduró ni se
desarrolló como adulto.
Analicemos algunas de las lamentables frases que se despacha Frufrú en su
clerical artículo (letras rojas):
''Todos sabemos que el comic es un producto
comercial, pero también generacional; tiene que reinventarse para poder
mantener vigencia y ampliar sus horizontes a los nuevos lectores. Nacido como
medio de distracción a los niños, el popular "chiste" ha pasado por
constantes cambios, adaptándose a cada moda cultural, a categorías para
lectores jóvenes y adultos, y actualmente, a horizontes que tiran por tierra
muchos valores morales''.
Para comenzar aquí queda clara la concepción de Franco
del cómic como producto comercial. Con este criterio se cerraría la posibilidad
de aceptar la existencia de un cómic de autor, que no se rige por estándares
comerciales sino por el simple impulso creativo y expresivo de un autor. ¿Les
parece que obras como Maus, Persépolis, Barrio, Black Hole, Palestina o Blankets son ''productos
comerciales que tienen que reiventarse para mantener vigencia''? Bueno,
obviamente aquí queda claro que para Fernando Franco, hablar de cómics significa
siempre hablar de cómics de Marvel/DC. Así que pongámonos en su sintonía para
seguir analizando su beatífico discurso.
Antes vale la pena también aclarar que Fernando Franco comete un grave error al aseverar que el cómic nació como medio de distracción para los niños. Las primeras tiras cómicas o comistrips como Yellow Kid (1895) o incluso antes, las proto-historietas del suizo Rodolphe Töpffer (primera mitad del siglo XIX) se dedicaban a hacer sátira política y a reflejar la coyuntura social. Estamos pues ante el testimonio de una persona que ni siquiera conoce los origenes del medio que dice amar.
''Personalmente, como lector y coleccionista de cómic
desde hace más de 30 años, noto que los cómics actuales están pasando por un
momento muy crítico, decepcionante en mayor medida. Desde mediados de los años
80s las editoras más populares están lanzando con mayor regularidad cómics con
extrema violencia, sexo explícito (incluido entre personajes del mismo género),
lenguaje inapropiado y otros actos ofensivos contra la moral''.
Fernando Franco es libre de tener sus opiniones y
puntos de vista, pero sorprende que un supuesto amante del género superheroico
reniegue del curso que tomó dicha industria a partir de los años 80’s, cuando
precisamente -con títulos como Daredevil, Swamp Thing, Animal Man, Sandman, Doom
Patrol, Arkham Asylum, Watchmen o V for Vendetta- algunos autores demostraron que este género no estaba
necesariamente limitado por parámetros infantiloides y simplistas, y crearon obras que trascendieron más allá del mundo ''friki''. Y sorprende también
que diga que los cómics actuales -en los que gente como Mark Millar, Brian K.
Vaughan, Robert Kirkman, Scott Snyder o Jeff Lemire, se están poniendo la
industria a la espalda, tratando de ofrecer algo innovador o al menos creativo- están
pasando por un ''momento crítico''.
Ahora, que en un cómic aparezcan escenas violentas o de
sexo o que se utilice un lenguaje explícito, es parte de las opciones creativas
de los autores. No sé, menciónenme un libro de Vargas Llosa o una película de
Polanski en la que no haya alguno de estos elementos. Al parecer, Fernando
Franco añora esa etapa en la que los cómics se encontraban controlados por el
Comics Code Authority, institución macartista que censuró durante
varias décadas a los cómics que se aventuraran a salirse del molde de la ''limpieza
y la inocencia'' que exigían e imponían a este medio de expresión. Lo más
escandaloso está por venir, cuando veamos a qué se refiere Frufrú cuando habla de ''otros
actos ofensivos contra la moral''.
''Para este nuevo siglo, no solo en los cómics de
superhéroes ocurrían cosas raras. En los cómics de Archie, debutaría Kevin
Keller, el primer personaje gay de Riverdalle. Luego vino la rebelde Katty
Kane (Batwoman) en DC, a quien convirtieron de una inadvertida heroína
en una representante del lesbianismo''.
Esta expresión homofóbica sí me parece grave y ofensiva.
Prácticamente Fernando Franco está calificando a los homosexuales
como ''una cosa rara''. ¿Cómo puede ser que en pleno 2012 uno de los
principales periódicos peruanos permita una frase de esta naturaleza en su
página web? ¿Perú.21 respalda la posición fundamentalista y sexista de Fernando Franco?
¿Es esa la posición oficial del periódico acerca de la comunidad LGTB?
Uno de mis mejores amigos es gay y una de mis mejores
amigas es lesbiana. Los respeto y quiero como amigos y la manera en que cada quien
disfruta de su sexualidad pertenece a la esfera de la libertad individual,
garantizada además por los derechos humanos universales. Entonces pues tomo
como una ofensa que este monaguillo frustrado de Franco se anime a calificar
tan despectivamente a mis amigos homosexuales. Aquí el único que está
demostrando ser raro es él. Si no lean lo siguiente, al referirse a lo que DC
viene ofreciendo a los jóvenes en la actualidad:
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| Otra de las viñetas ''nocivas'' que escandalizan a Fernando Franco. ¿Cómo es posible que una mujer seduzca a un hombre? Eso atenta contra la moral, sugiere. |
''Veamos por ejemplo el título de la recientemente
cancelada HAWK AND DOVE, aparte de un pobre argumento y dibujo lamentable
por el criticado artista Rob Liefeld, en lo que parece será la tónica de este
"nuevo universo", nos muestra escenas dignas de las malcriadas del
Trome. CATWOMAN es otro título en el cual se puede ver claramente
una escena íntima entre Batman y la bella Selina, siendo ella la que seduce al
caballero de la oscuridad (…) En DETECTIVE COMICS, Bruce Wayne no
pierde tiempo con su novia de turno, en una escena que dificlmente se podía
apreciar en un cómic regular del murciélago.''
Aquí al parecer quien escribe ya no es un célibe chupacirios
del Opus Dei, sino un niño que se negó a crecer y atrofió su desarrollo
personal y sexual, tanto así que se escandaliza ante escenas de intimidad en la cama o incluso de simples besos. Él cree que los cómics deben ser una burbuja alejada de
la realidad, en la que las mujeres u hombres no se seduzcan uno al otro, en la
cual esté prohibido mostrar a dos personas dándose un beso o prodigándose
caricias o simplemente aparecer juntos desnudos en una cama. ¿Cómo es posible
que muestren eso en un cómic? ¿Cómo pueden ofrecer algo tan pecaminoso a los jóvenes? parece preguntarse compungido y sufriente el niño
Frufrú. A continuación, ataca la decisión de DC de calificar toda su línea
principal para un público adolescente:
''Ante estos y otros casos más, la DC recibió
fuertes críticas por el uso "extremadamente sexual" de los personajes
femeninos dentro de este nuevo universo. ¿Estamos tapándonos los ojos y es ello
en definitiva lo que consume esta generación? (…) lo cierto es que ya desde los
años 80, los cómics estaban dirigidos para varios sectores y por ello su
categorización ("PG" para el público en general, "M" para
lectores maduros, etc). Pero llevar toda la cartelera de títulos a una
categoría "Teens" no nos parece lo ideal, sobre todo si estos
personajes son íconos multigeneracionales y reconocidos mundialmente''.
Frufrú acá demuestra una ignorancia supina en varios
temas. Primero, achacar que la libertad sexual, o que se toquen temas sexuales
abiertamente en la vida cotidiana o en obras artísticas es algo propio de
nuestra generación (y que además, según él, esto ''la consume''). Que el sexo
ya no sea tabú y que incluso la educación sexual sea parte de la currícula
escolar de casi todos los colegios de occidente, es un logro social y
progresivo que debemos agradecer a la generación de jóvenes de los años 60, quienes
sobre todo en países como Estados Unidos o Francia, comenzaron a enfrentarse al
peligroso oscurantismo y veto que se cernía sobre estos temas. Además me
pregunto, si Fernando Franco llevara a un hijo suyo al Museo de la Nación, ¿Le
taparía los ojos con una venda al entrar a la sección de huacos eróticos de la
cultura Mochica?, o si este le preguntara alguna vez sobre sexo ¿Le contaría la
historia de la semillita que deja la abeja en la barriga de la mamá y le diría
que espere a tener 40 años para perder su virginidad?
El otro punto en el que Franco demuestra su ignorancia
es en creer que toda la cartera de títulos de DC está dirigida a un público
adolescente (''T''). DC cuenta con toda una línea de cómics calificados ''All
Ages'' además de títulos orientados específicamente hacia el público infantil
(algunos de los cuales a mí me encantan, como Tiny Titans). Esta línea se
llama ''DC Kids''. Así que si a Franco tanto le preocupa encontrar en una
viñeta a una pareja acariciándose o a alguien soltando una lisura, pues que se
dedique a leer estos cómics y se acabó el problema. Aunque sospecho que un
friki de temer como él se soltaría algo del tipo: ''Pero yo me refiero a los
cómics que se desarrollan dentro de la continuidad oficial del universo DC''.
Nuevamente
sale a lucir el retrógrada, el ingenuo y el desadaptado social en el siguiente
comentario de Franco, en el que se refiere a la reciente boda de dos personajes
del universo X-Men:
''Sabemos que es un tema muy sensible... pero va la
pregunta: si queremos inculcar valores a las generaciones actuales y venideras,
nuestros propios hijos... ¿Es un digno ejemplo? ¿Se puede decir que es una
"evolución natural" del noveno arte? ¿Su lectura y aplausos nos
vuelven personas "del primer mundo"? ¿Pasamos a un
"libertinaje" artístico? ¿Estaremos con estos cómics quizá más
"preparados" para ver algo parecido en la vida real? (…) Nadie puede
negar que las 2 máximas empresas del cómic buscan nuevos mercados y los
creativos son cada vez más escasos, pero ¿no se siente un bombardeo atípico de
estas "nuevas ideas degenerativas" en la mayoría de los cómics?''.
Primero, los cómics no son manuales de catequesis destinados a inculcarle valores a nadie, sino un medio narrativo en el cual se pueden narrar historias de cualquier tipo. Pero siguiendo la lógica de Franco ¿No se supone que uno de los principales valores que
deberíamos inculcar a nuestros hijos es precisamente la tolerancia, el respeto
al prójimo y a la libertad sexual de cada quién, aprender a convivir con gente
que puede tener un credo, color de piel, nacionalidad u opción sexual diferente
a la nuestra? ¿O lo que propone Franco es que el valor que debemos inculcar a
nuestros hijos es el sexismo y la homofobia? ¿Quizá ocultarles el mundo real y
hacerlos vivir en una burbuja de ositos de peluche y apolillados cómics edición Novaro de los Superamigos? ¿A qué se refiere este tipo cuando habla de ''nuevas ideas
DEGENERATIVAS''? ¿Acaso el cariño que se prodigan dos personas entre sí o la
homosexualidad son algo negativo y degenerativo?
En fin, creo que no hay nada más que decir sobre el asunto.
Ya la gente sabe qué clase de personas conforman el Grupo Kingdom: unos ñoños de cuidado, prejuiciosos y retrógradas, unos chiquiviejos que no se
desarrollaron cabalmente como adultos, que se espantan con las malcriadas del Trome, unos coleccionistas compulsivos de ''chistes'' que añoran las las épocas en las que estaba prohibido que en los cómics
aparezcan dos personajes besándose, un villano asesinando a alguien o una mujer
enseñando algo más arriba de la rodilla.
Esta es la gente que Perú.21 ha
elegido para asesorarlos en su proyecto de publicación de cómics en nuestro
país. Ya sabemos por qué Watchmen, Kick Ass o V for Vendetta nunca fueron
publicados por Perú.21. No fue por una cuestión de licencias, sino simplemente porque
Fernando Franco y sus ayayeros consideraron que dichos cómics no eran aptos para
niños y que con sus ''nuevas ideas degenerativas'' atentarían contra la moral e integridad de la juventud peruana.
Creo que ya es hora de que la gente de Perú.21 les meta a estos señores del Grupo Kingdom una buena patada en el trasero y los expulsen tanto de su proyecto de publicación de cómics como de su página web. Los están perjudicando en todo sentido.
Anexo: La reacción de la gente no se hizo esperar.
Los dejo a continuación con algunos comentarios aparecidos en el propio blog de Cómics.21, que me parece ofrecen una opinión bastante informada y a tener en cuenta:
Ancavilu: ¿"Representante del lesbianismo"? ¿Usted
fue al centro de restauración de homosexuales para expresarse en esos términos?
El cómic como cualquier otra expresión debe reflejar la realidad, la realidad
es que en este mundo hay gays, heterosexuales, lesbianas, transexuales,
bisexuales... y no es un mal ejemplo para nadie reconocer la diversidad de los
otros.
Jose Luis: (…) Una opinión muy a la ligera de una generación
de comics que viene dando historias maduras y que muestran realmente que un héroe
no es solo un disfraz, sino una persona.
Cristian: Como diría el Padre Maritín ''¡HORROOOOOOOORRR!'',
¡Mandemos los cómics a la hoguera!
Hevit: Qué pena que escriban artículos como este. No
solo tienen ideas bastante homofóbicas, sino que tratan de ocultarlas detrás de
la idea de la inocencia y los valores.
Jesús Cossío: El autor de este artículo comete una
serie de afirmaciones cuestionables y algo santurronas a lo largo de toda la
nota, pero este párrafo me ha dejado pasmado: "Los cómics EC quedaron como
una anécdota en la historia del cómic." ¿Los Cómics EC, cuya influencia ha
sido reconocida por cientos de autores de cómic de todo género (desde Crumb
hasta Mignola), que siguen recopilándose y reeditándose casi 50 años después de
su primer tiraje, que son homenajeados y mencionados en decenas de especiales
para televisión y documentales sobre cómic, resultan ser una
"anécdota"?
Paul Vegansocialista: "...y otros actos ofensivos
contra la moral" WTF? Te horrorizas por las relaciones afectivo sexuales
entre 2 personas del mismo sexo ¿Qué pasó? ¿Te asustó Cipriani con que el
apocalipsis va a venir por culpa de los "despiadados" gays que osan
darse amor o placer "indebidamente"?
Robinson: Me espanta que alguien que hable de comics
diga las barbaridades que dices, al igual que me espantaría que alguien que
hablara de cine o de literatura sostenga lo mismo que tú. El cómic como todo
arte no tiene tema tabú, su calidad no depende de que ignore la violencia o
temáticas sexuales sino cómo las aborda. Tu texto destila mucha homofobia y lo
que es peor, asocias homofobia con mala calidad artística. ¿Alguien en su sano
juicio dirá que "La muerte en Venecia" es una mala novela solo porque
el personaje principal, un hombre maduro, desea a un adolescente? ¿Un crítico
de cine serio afirmaría que "Happy together" es una pésima película
porque aborda de manera directa la temática homosexual? A buena hora que la
inocencia en el comic esté desapareciendo. Ningún arte puede confinarse a los
estrechos parámetros de gente conservadora (…) ¿Inmoral la homosexualidad? ¿Por
qué? ¿Porque los abuelos de mis abuelos lo sostenían como también decían que
las mujeres eran seres inferiores y que debían vivir sometidas a sus maridos?
¿Porque la religión lo dice? ¿Esta es una página donde se habla de cómic o
donde se promueve "valores" católicos o del Opus Dei? Prefiero mil
veces que mi hijo me pregunte por qué hay hombres que se besan (lo cual le
explicaré sin problemas) a que le condenemos a una especie de ostracismo social,
por una moral pacata, absurda e irracional.
Giogio Stojnik Chávez: Me impresiona muchísimo (de una
forma extremadamente negativa) que alguien que se diga fanático de los comics sea
capaz de una visión tan estrecha del mundo en la que se critica, como si fuese
un mal ejemplo, la incorporación de la sensualidad o temas como la homosexualidad
en los comics modernos (…) Atacar la sensualidad u homosexualidad es cerrar los
ojos a los últimos 40 y más años de historia de la sociedad, es como tratar de
regresar a los tiempos de la edad media en donde los momificados y apolillados
preceptos de la iglesia católica (principal detractor de la idea de que el
pensamiento humano puede y debe evolucionar) gobernaban el mundo y nadie podía
alejarse de ellos so pena de excomunión y absoluto rechazo por parte de toda la
sociedad. Ya no estamos ante un mundo que se pueda dar el lujo de separar rojo
de azul, alto de bajo, zurdo de diestro. Ya iniciada la segunda década del
siglo XXI es hora de que nos demos cuenta que TODOS somos iguales y TODOS
tenemos exactamente los mismos derechos, uno de los cuales es no ser vistos
como un mal ejemplo o no ser discriminados por nuestras preferencias, sean
estas las que sean.